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"El ático de Miss Amery" Relato corto

julio 22, 2018




La casa de Miss Amery es una de esas elegantes casas victorianas. Es tan antigua que a veces puedes escuchar, si prestas atención, la multitud de gente que durante años ha tomado el té y hecho visitas a la  arruinada y antigua mansión.
Como a la tía Jane le gustaba visitar a la señora, me hacía ir y verlas degustar su té y ponerse al día, entonces yo me perdía en su propiedad, como encantada, casi parece que murmura y que tiene vida, como si Miss Amery tuviera más tiempo del que uno cree viviendo ahí, coleccionando cosas y recibiendo visitas de tías que dejan a sus sobrinas deambular por la mansión para atraparlas luego, como una araña encantadora.
Caminaba por el laberíntico jardín y veía las estatuas, muchas de ellas mutiladas por los años, y cuando subía la mirada hacia los ventanales gigantes de ático siempre veía esa sombra. No era para alarmarse demasiado, después de todo en casas tan antiguas uno siempre tiende a sentirse vigilado.
Entonces ocurrió que el jueves 5 nos tocaba visita de nuevo y Tía Jane no acepta nunca un no por respuesta, con su firme expresión de disciplina y dignidad británica. Al bajar del coche pude ver la forma tenebrosa y puntiaguda de la mansión de Miss Amery y un escalofrío recorrió mi espalda al ver salir al mayordomo lúgubre y anunciarnos en el salón. Miss Amery bajó y detallé de nuevo sus ademanes rígidos y su apariencia de caníbal civilizada que siempre me ha dado escalofríos. Tomamos el té, yo en silencio como era costumbre, y luego pedí permiso para retirarme a caminar de nuevo por la enorme propiedad. Al salir del salón empezó a sonar el disco antiguo que siempre escuchaban al cuchichear y del que parecían no aburrirse. La sala tiene esas enormes escaleras que dan una curva y llevan a una infinita cantidad de habitaciones de los pisos superiores y por último en una espira da hasta el ático. Nunca me animé demasiado, a recorrer el interior de la mansión a pecho, más que nada por mi gusto por el jardín, pero ese día jueves 5 no tenía ánimos de jardín, no tenía ánimos de mucho la verdad, entonces me hallé a mí misma subiendo uno por uno los pisos y viendo los cuadros con motivos de casería y de personas posando como si valiera un millón de libras cada minuto del pintor. Algunos cuadros eran tan antiguos como la mansión y otros parecían no tener más que unos cuantos años, en el segundo piso casi exclusivamente las pinturas eran de niños y adolescente con cara de hastío, y todas las escenas parecían a la misma hora.
Como me aburría y la visita siempre se extendía subí el último piso llegando al ático. Una ineludible sensación de vejez y soledad me abrazó al entrar. Está lleno de armaduras viejas, instrumentos de casería, muchas cajas y una gran variedad de marcos para cuadros, sólo los marcos. Las cajas en su mayoría sólo contenían papeles, cartas, contratos, cosas por el estilo. En un rincón aparte estaban lo cofres, algunos con objetos raros  y otras una gran variedad de ropas de muchas épocas y todas las edades.
¿Nunca han sentido un peso como de una mirada penetrante en la espalda? Cada vez que volteaba a ver si alguien me vigilaba sólo veía el polvo flotando que relucía por la luz de la tarde que entraba por la ventana. De repente la música del anticuado tocadiscos de Miss Amery empezó a entrar, tal vez por las grietas de la madera del suelo,  yo estaba tan cansada de buscar entre las cajas que me senté en el suelo frente a un espejo enorme y elegante, la música se hacía más sonora y como sentía algo de sueño, apoyé mi cabeza en mi puño izquierdo para no caer de bruces en el suelo. Mis ojos me pesaban más y más y se me la visión se me hacia borrosa, un pajarito que cantaba en la ventana voló asustado, a través del espejo comencé a ver como una silueta enorme y peluda con dos cuernos me abrazaba lentamente, pero yo tenía tanto sueño…
A pesar de las exhaustivas búsquedas, la policía  se dio por vencida a las dos semanas y dieron por sentado que en una rabieta adolescente me escapé porque no quería tomar el té, mi tía Jane no volvió a visitar a Miss Amery, quien por cierto no se afligía demasiado y pronto empezó a recibir  nuevas visitas, esta vez los señores Woodson con su hijito pelirrojo.
El segundo piso a veces se siente tan solo, incluso cuando el mayordomo lúgubre pasa el plumero por los cuadros de los niños, nos mira como si odiara su trabajo y se compadeciera de nosotros, el viejo no es tan malo después de todo.
FIN
Rafael Moreno.


Hola criaturitas de internet! hace muchísimo que no traía algún relato corto al blog, la ultima vez fue uno de Neil Gaiman que les dejare por aquí el link para que se pasen "El Precio"  


Mariangel.

autobiografia

Reseña de "Paula"

junio 30, 2018


Resultado de imagen para paula de isabel allende libro
Titulo: Paula


Autor: Isabel Allende

Genero: Novela autobiografica

Editorial: Sudamericana

Paginas: 366




Sinopsis
Paula es el libro más conmovedor, más personal y más íntimo de Isabel Allende. Junto al lecho en que agonizaba su hija Paula, la gran narradora chilena escribió la historia de su familia y de sí misma con el propósito de regalársela a Paula cuando ésta superara el dramático trance. El resultado se convirtió en un autorretrato de insólita emotividad y en una exquisita recreación de la sensibilidad de las mujeres de nuestra época.

OPINIÓN PERSONAL
Este libro para mi ha sido un hermoso regalo y no solo lo digo porque alguien muy especial me lo obsequiara, sino también por las maravillosa y emotiva historia con la que me encontrado, a la cual debo admitir me lance a ciegas, sin saber de que trataba y sin haber leído ningún otro libro de la autora, y me alegra haberlo hecho de esa manera.


Imagen relacionadaPaula, la hija mayor de Isabel Allende cae enferma de porfiria en 1991 (una extraña enfermedad genética) que la ha dejado en estado de coma en un hospital de Madrid, la tragedia como es de esperarse choca fuertemente con el ánimo de toda su familia, su esposo y sobre todo de su madre, donde la tristeza y la preocupación se convierten en casi los únicos sentimientos que ahora puede sentir. Isabel preocupada, cree que cuando Paula logre despertar tal vez ya no recuerde quien fue, ya no tenga una vida propia, porque ya no recuerde su propio pasado, así que decide hacer, lo que mejor sabe hacer.. escribir; esta madre llena de angustia comienza a escribirle una carta a su hija donde le relatará de una forma muy intima, como fue su vida, carta que escribe entre pasillos de hospital y su cuarto de hotel. Isabel nos contará a través del dolor, sobre si misma, de su vida, su familia, nos llevara en un viaje increíblemente emocional a su pasado, a través de anécdotas casi mágicas que nos permitirán conectar y conocerla, como mujer y como ser humano.

Resultado de imagen para writing tumblrCreo que la mejor forma que tengo para hablarles sobre este libro es decirles como me hizo sentir, las muchas historias con las que pueden encontrarse en "Paula"  deben ser, como lo fueron para mi, una hermosa
sorpresa para el lector. Este libro ha sido un viaje emocional maravilloso, Isabel lograba transmitir lo que sentía en cada palabra, sus alegrías, sus miedos, sus dudas, su curiosidad, y su rebeldía; a veces cuando lees un libro sin conocer al autor no puedes distinguir muy bien si fue escrito por una mujer ó un hombre,  y esta bien, muchas veces es poco relevante, pero con Paula es diferente, aquí  puedes sentir perfectamente la feminidad de la escritora a través de cada palabra y sentir perfectamente la voz de una mujer fuerte hablándote, con una prosa impecable y mágica que solo te hace querer seguir y seguir leyendo.

Imagen relacionadaPaula es una novela escrita entre el dolor y la vigilia, la esperanza y el desconsuelo, entre la vida y la muerte, llena de fé y espiritualidad, Isabel experimenta una catarsis al hablarnos de su vida, llevándonos a traves de los recuerdos de su infancia, sus primeros amores, sus viajes, aventuras y desventuras que terminaron siendo triunfos, y claro hablarnos de su juventud es recordar de forma simultanea la historia de su pais, de el golpe militar que vivió Chile en 1973, de como la dictadura afecto su vida y la de sus allegados, de sus días de exilio en Venezuela. También conoceremos su familia, de la que me ha hecho sentir parte durante toda la lectura, porque era casi imposible no adorar a el Tío Ramón el padrastro de Isabell, ó a Ernesto el enamoradísimo esposo de Paula, quien me conmovió como no tienen idea. Esta madre agobiada por el dolor y la preocupación le desnuda su alma a su hija, de manera tan personal y profunda en un intento desesperado por aun poder comunicarse con ella, que es imposible no conectar emocionalmente con esta mujer.  Y puede que parezca una historia un poco ruda (realmente lo es) pero también te saca risas y carcajadas con su particular humor, así que.. si, es probable que llores pero también reirás y creo que definitivamente es una historia que vale la pena ser leída.

Mariangel.

blog literario

Reseña de "Caballo de Troya

abril 27, 2017

Titulo: Caballo de Troya

Autor: J.J. Benitez.


Editorial: Planeta.


Genero: Ciencia Ficción.


Paginas:497.



SINOPSIS

Tal como afirma el propio J. J. Benítez, << adelantar el argumento y la naturaleza de "Caballo de Troya" es quebrar el desconcertante misterio que encierran sus páginas >>

Podemos apuntar, eso sí, que para la elaboración de esta obra, el autor se ha basado en una documentación real, depositada hace años en los Estados Unidos. Una documentación que pone al descubierto multitud de datos nuevos sobre la figura y obra de Jesús de Nazaret. Podemos asegurar que - Tal y como sospecha buena parte de la Humanidad- las grandes potencias ocultan muchos de sus proyectos espaciales y militares, y << Caballo de Troya >> es una prueba más de ello.

Podemos revelar, por ejemplo que en 1973 las Fuerzas Aéreas Norteamericanas, después de varios años de preparación y tras un sinfín de peripecias, ejecutaron en pleno corazón de Israel uno de esos proyectos << supersecretos >> que fue bautizado precisamente como Operación Caballo de Troya

Pero no podemos avanzar al lector como se consiguió esa fascinante documentación confidencial por parte de J.J. Benítez, ni tampoco el asombroso desarrollo de la referida Operación y su desconcertante final. Sería romper el encanto  de << Caballo de Troya >> primer libro-testimonio del escritor y periodista navarro, al que seguirán otros que esta preparando, como << La desaparición del joven Alonso >>, << C-5 >> <<El descubrimiento >> << Sol Poniente >> <<El Libro Rojo De Dios>> y un largo etcétera.
 En palabras del autor <<... será el futuro, como sucedió con Julio Verne, quien pondrá de manifiesto si este relato fue o no verídico>>.


OPINIÓN PERSONAL

Hoy decidí traerles el inicio de una saga muy interesante e intensa. Caballo De Troya que fue publicada en 1984 por el escritor español J.J Benítez, esta compuesta por 10 novelas.Me he tardado en preparar esta  reseña porque quería que todo estuviera perfecto y claro sentir esa emoción al escribir de nuevo sobre un libro, que ha demás me ha cautivado desde lo más profundo de mi curiosidad.

Bueno hablemos de la novela:

Caballo de Troya es el nombre de una misión súper secreta del gobierno estadounidense, que consiste en viajes en el tiempo para "corroborar" la existencia de algunos eventos y personajes de nuestra historia. He aquí algunas aclaraciones antes de seguir leyendo: independientemente de cuales sean sus creencias religiosas me gustaría decir que esta reseña esta totalmente basada en el respeto y sin afán de ofender a nadie.

Listo... continuamos...

La historia en si y con exactitud empieza en México 1980 en un programa de entrevistas conducido por un personaje bastante conocido aquí en México "Jacobo Zabludowsky" quien le hace preguntas a nuestro primer protagonista J.J Benítez, sobre un libro que en ese tiempo acababa de publicar sobre descubrimientos científicos. Y es que precisamente nuestro escritor actúa y actuara como un medio para conseguir la historia...

Bueno y como les decía J. J. Benítez, actúa como ese medio para conseguir la historia que lo llevan desde México D.F hasta Tabasco y Yucatán solo para conocer "al mayor" un astronauta retirado y ya moribundo de la Nasa, que manda a J. J. Benítez a Washington a recuperar su diario que guarda la tremenda misión que encierra el Caballo de Troya. Pero claro lo que J.J. Benítez tuvo que hacer no fue fácil ni mucho menos; "el mayor" le hace llegar las instrucciones de la recuperación de su diario después de muerto.

Desde la serie de pruebas, pistas, códigos y persecuciones que nuestro escritor tuvo que pasar y descifrar solo, hasta el inicio real de la historia, donde "el mayor" nos revela desde su preparación para este gran viaje y en que consistía : confirmar la existencia de Jesús de Nazaret. Nos habla de una gran nave "la cuna"  en medio de Israel, que se uso para viajar en el tiempo y llegar al maravilloso atardecer de Jerusalén en el tiempo de Jesús. Y claro lo más impresionante el momento en que "el mayor" siendo totalmente ateo se encuentra con Jesús de Nazaret, y todo lo que va derivando de eso.

En general el libro es grandioso, yo estuve emocionada todo el tiempo que me llevo leerlo, porque bueno es una historia que todos de cierta manera conocemos pero que a través de esta novela la vives como protagonista. Y, si habrá muchas cosas que los saque de onda por el mismo tema, muchas cosas que puedan parecerles también de alguna manera ciertas o simplemente los obliguen a seguir leyendo.Yo podría seguir y seguir contándoles cada detalle de el libro (Si quieren) pero dejare que ustedes descubran y lleguen a sentirse tan felices y emocionados como yo cuando lo tuve en mis manos.

Algunas advertencias: en los primeros capítulos de la preparación de "el mayor"  hay muchas explicaciones científicas... que si son confusas y no tan fáciles de seguir, a demás que J. J. Benítez hace muchas aclaraciones con respecto a los términos que usa "el mayor" a lo largo de todo su diario.

Las escenas que describe si son impactantes e inevitablemente te dejan en ese espacio del  lector en el que sabes que este libro te va a cambiar. Las palabras, las acciones y todo te revoluciona.

No quiero dar "spoilers" bueno mas de los necesarios para hablar de este libro, pero hay un momento en especial que me impresiono, que es cuando "el mayor" y Jesús hablan sobre el amor, y ¡wow! a demás la forma en que describen las sensaciones y el aspecto de los personajes es muy cautivadora. La escenificación (Por que a parte el libro trae dos mapas, para ubicarnos en cada lugar)

Y así nos leemos en el próximo post ¡Los Quiero!

Ana Victoria M.

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Reseña de "El Horror de Dunwich"

marzo 25, 2017

Resultado de imagen para libro el horror de DunwichTitulo: El Horror de Dunwich

Autor: Howard Phillip Lovecraft

Genero: Horror Cósmico

Paginas: 92

Editorial: Alianza Cien




SINOPSIS

Nadie, ni siquiera quienes conocen los hechos relacionados con el horror reciente, puede decir con exactitud qué sucede con Dunwich; aunque las leyendas antiguas hablan de ritos impíos y aquelarres de los indios, en medio de los cuales invocaban a sombras prohibidas en las grandes colinas redondeadas y realizaban salvajes plegarias orgiásticas contestadas por fuertes crujidos y truenos bajo tierra.
Wilbur Whateley, hijo precoz y monstruoso de una solitaria familia de Dunwich, conserva parte del atroz secreto del Necronomicón, el libro prohibido. El secreto no puede, no debe, ser revelado a los hombres: las fuerzas del mal perviven y pueden invocarse. Una vez desatadas, el mundo conocerá su apocalipsis.

El horror de Dunwich es uno de los relatos más perturbadores de la literatura de terror. Las ilustraciones de Santiago Caruso se cuentan entre las mejores recreaciones gráficas del imaginario de H. P. Lovecraft.

OPINIÓN PERSONAL

Es la primera vez que traemos este genero de novelas a el blog, y también es la primera vez que la reseña no fue escrita por nosotras sino por un amigo nuestro, que quiso colaborarnos un poco, así que se las dejo a continuación.

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El viejo Whatelay y Wilbur
Howard Phillips Lovecraft   nos da a conocer en las páginas de su cuento “El horror de dunwich”  los hechos acontecidos en la población que da título a su obra durante los años de 1913 a 1928. Estos acontecimientos parten  del nacimiento de Wilbur Whatelay, un niño con capacidades asombrosas y características físicas impresionantes al cual seguiremos durante sus años de crecimiento  y educación dada por su abuelo el viejo Whatelay mientras sus anormales comportamientos y capacidades le ganan el desprecio de los pobladores de dunwich. Lovecraft sirve a modo de narrador omnisciente, introduciendo al lector  en los parajes de dunwich y el tipo de persona que se asentaría a vivir en lugares como estos mientras refuerza de manera continua la decadencia y putrefacción que puede llevar a ciertos humanos a  refugiarse en poderes cuya magnitud no comprenden del todo, sumergiéndolos en la oscuridad y terror que albergan los lugares más recónditos de la existencia misma. 

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Durante la historia podemos observar como Lovecraft utiliza recursos comunes en el género del terror tales como son la brujería, rituales paganos y adoración a dioses malignos para introducir su propio concepto de “horror” al universo en el cual se desarrollan sus historias; estas generalmente  hablan del contacto humano con seres primordiales y sus fuerzas latentes que buscan tomar control de la tierra y arrasar todo rastro de vida en ella, para así tomar su lugar legitimo como primeros entes del universo. La narración de Lovecraft es sin duda alguna el punto fuerte de sus historias, que a pesar de no ser cargadas de detalle, dan al lector suficiente información como para que la imaginación de este tome vuelo y lo lleve a través de un viaje en el cual el escritor se encarga de crear tensión palabra tras palabra.

Resultado de imagen para libro el horror de DunwichLa historia se desarrolla alrededor de dos personajes centrales, Wilbur  Whatelay, un joven de características bestiales y un aura de lleno maligna, que cumple el rol de protagonista/villano y  el Dr. Armitage el “héroe” de la historia que por contraparte se nos presenta como un erudito en su campo, cuerdo y “humano” en el mejor sentido de la palabra, mostrándonos la vida de Wilbur y su relación con los poderes cósmicos que amenazan la tierra hasta pasar, de manera impecable me atrevo a decir, a la lucha del Dr. Armitage por conservar su cordura al entrar en contacto con fuerzas de magnitudes inimaginables que acechan  la vuelta de la esquina.

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A lo largo de la historia podemos sentir la constante tensión  que se construye rápidamente hasta llegar a un clímax que deja  ver  el punto más importante de este  género al que llamamos “horror cósmico”, el cual es demostrar la insignificancia de la raza humana en el contexto universal  movido por poderes mas allá de nuestra compresión, de los cuales nos vemos salvados por cosas como la valentía,  sagaz intelecto y más que todo suerte de personas que deciden actuar ante ellas a pesar del enloquecedor terror  a favor de un bien mayor.

Como nota final puedo agregar que a pesar  de los puntos fuertes de esta historia, no cualquier lector se podría ver interesado en las obras de Lovecraft, principalmente por su lenguaje y forma de narrar, sin embargo es una obra altamente recomendable a cualquier amante de la lectura y en especial el terror. 

Randall D.


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"El Precio" Neil Gaiman - Relato Corto

enero 31, 2017


Hola! crituritas de internet!! esta es la primera vez que le traemos un relato corto en el blog, hacia tiempo quería subir alguno pero no me decidía por cual, hasta ahora. Este es mi relato corto favorito de uno de mis escritores favoritos, Neil Gaiman y este junto con otros relatos cortos del autor lo podrán encontrar en el libro "El cementerio sin lapidas y otras historias negras".. Disfrútenlo.


EL PRECIO

LOS NÓMADAS y los vagabundos dejan símbolos en los pilares de los portones, en los árboles y en las puertas para avisar a sus compañeros de la clase de gente que vive en las casas y granjas por las que pasan en el curso de sus viajes. Yo creo que los gatos dejan también sus propios símbolos; ¿cómo se explica, si no, que durante el año aparezcan tantos gatos —hambrientos, llenos de pulgas y abandonados— a la puerta de nuestra casa?
Mi familia y yo los acogemos. Les quitamos las pulgas y las garrapatas, les damos de comer y los llevamos al veterinario. Les compramos las vacunas e, indignidad tras indignidad, los castramos o esterilizamos.
Los gatos se quedan con nosotros durante unos meses, un año, o para siempre.
La mayoría llegan en verano. Vivimos en el campo, pero lo suficientemente cerca de la ciudad como para que los urbanitas escojan los alrededores de nuestra casa para abandonar a sus gatos.
Nunca hemos tenido más de ocho a la vez y, raras veces, hemos tenido menos de tres. La población felina a fecha de hoy en mi casa es la siguiente: Hermione y Pod, atigrada y negra, respectivamente, son dos hermanas locas que residen en mi estudio del ático y nunca se relacionan; Copodenieve, un gato blanco de pelo largo y ojos azules, que vivió en el bosque durante años antes de abandonar la vida salvaje por la comodidad de los sofás y las camas; y, por último, la más grande, Boladepelo, una gata tricolor —naranja, negra y blanca— de pelo largo y esponjoso hija de Copodenieve, que encontré en nuestro garaje siendo todavía una diminuta cachorrilla, con el cuello atrapado en una vieja red de badmington, medio asfixiada y a punto de morir, y que nos sorprendió a todos no sólo porque sobrevivió, sino porque acabó convirtiéndose en el gato más bueno y más cariñoso que he conocido en mi vida.
Y luego está el gato negro, al que llamamos simplemente el Gato Negro y que llegó hará cosa de un mes. Al principio no nos dimos cuenta de que estaba viviendo aquí: parecía demasiado bien alimentado para ser un gato callejero y demasiado viejo y elegante para que alguien lo hubiera abandonado. Parecía una pantera en miniatura y se movía como si estuviera hecho de la misma sustancia que la noche.
Un día, este pasado verano, lo vimos merodeando por nuestro destartalado porche: calculamos que tendría unos ocho o nueve años, era un macho, tenía los ojos verdes con motas amarillas y se mostró muy sociable, aunque algo circunspecto. Di por supuesto que viviría en alguna de las fincas vecinas.

Estuve fuera varias semanas, terminando un libro y, cuando regresé, seguía en el porche, durmiendo en un viejo colchón para gatos que uno de los niños había colocado allí. Tenía un corte profundo debajo de un ojo y le habían arrancado un trozo de labio. Se lo veía cansado y flaco.
Llevamos al Gato Negro al veterinario, que le recetó una serie de antibióticos y nos dijo que se los mezcláramos con comida blanda cada noche.
Nos preguntábamos con quién se habría peleado. ¿Con Copodenieve, nuestra preciosa reina blanca y medio salvaje? ¿Con algún mapache? ¿Con una zarigüeya?
Cada día nos lo encontrábamos más maltrecho y con heridas más graves —una noche apareció con media cara destrozada—; la siguiente, con el vientre lleno de arañazos y sangrando.
Llegados a este punto, me lo llevé al sótano y lo acomodé entre la caldera y un montón de cajas para que pudiera descansar y recuperarse. Al cogerlo en brazos, descubrí que pesaba más de lo que parecía, pero me lo llevé al sótano, con una cesta para dormir y una caja de arena. Le puse también comida y agua, y cerré la puerta al salir para que no se escapara. Luego, tuve que lavarme las manos porque las tenía llenas de sangre.
Estuvo allí abajo cuatro días. Al principio, parecía demasiado débil para comer por sí solo: el corte que tenía debajo del ojo era tan profundo que prácticamente lo había dejado tuerto, andaba renqueando y sin apenas fuerza, y de la herida del labio brotaba un pus denso y amarillo.
Yo bajaba a verlo todos los días, una vez por la mañana y otra por la noche, le daba los antibióticos mezclados con la comida, le curaba un poco las heridas y le hablaba. Tenía diarrea y, aunque le cambiaba la arena a diario, el olor del sótano provocaba náuseas.
Esos cuatro días que tuvimos al Gato Negro en el sótano, no dejaron de suceder cosas malas en mi casa: la más pequeña se dio un golpe en la cabeza al resbalarse en la bañera y estuvo a punto de ahogarse; me enteré de que el proyecto en el que tenía puestas todas mis ilusiones —una adaptación de la novela Entrebrumas, de Hope Mirrlees, para la BBC— había sido rechazado, y no me quedaban energías para empezar de nuevo e intentar vendérsela a otra cadena o a otra productora; mi hija se marchó a un campamento de verano y enseguida empezó a mandarnos un montón de cartas y postales —cinco o seis diarias— contándonos que lo estaba pasando fatal y suplicándonos que fuéramos a recogerla; mi hijo se peleó con su mejor amigo y dejaron incluso de hablarse; y una noche, al volver a casa, mi mujer atropelló a un ciervo que prácticamente se le había metido debajo de las ruedas. El ciervo murió, el coche quedó inservible y mi mujer se hizo un corte en la ceja.
Al cuarto día, el gato merodeaba por el sótano, con paso vacilante pero inquieto, entre las pilas de libros y cómics, las cajas llenas de cartas, cintas de casete, dibujos, regalos y trastos en general. Al verme, maullaba, como pidiendo que lo sacara de allí y, no sin cierta reticencia, al final le dejé salir.
Volvió al porche y pasó el resto del día allí, durmiendo.
A la mañana siguiente, tenía otra vez unos cortes profundos en los costados y había mechones de pelo negro —suyo— desperdigados por todo el suelo del porche.
Aquel día, recibimos una carta de nuestra hija en la que nos decía que las cosas habían mejorado y que creía que podría aguantar en el campamento unos días más; mi hijo y su amigo hicieron las paces, aunque nunca supimos cuál había sido el motivo de su pelea —cromos, juegos de ordenador, La guerra de las galaxias, o Una Chica—. El ejecutivo de la BBC que había vetado el proyecto de Entrebrumas fue despedido de manera fulminante porque se descubrió que había estado aceptando sobornos de una productora independiente (bueno, llamémosles «préstamos dudosos»): su sucesora, según supe al leer el fax que me envió, resultó ser la mujer que me había propuesto el proyecto justo antes de abandonar la BBC.
En un primer momento, pensé en volver a llevar al Gato Negro al sótano para que se recuperara de sus heridas, pero finalmente decidí no hacerlo. En lugar de ello, me propuse investigar qué clase de animal se acercaba cada noche a nuestra casa para poder poner en marcha un plan de acción: atraparlo, quizá.
En mi cumpleaños y en Navidad, mi familia me regala toda clase de cachivaches y artilugios, juguetes carísimos de los que me encapricho en un momento dado y que, al final, casi nunca llego a sacar de la caja. Tengo un aparato para deshidratar alimentos, un cuchillo eléctrico para trinchar carne, una panificadora y unos prismáticos especiales para ver en la oscuridad que me regalaron el año pasado. El día de Navidad, demasiado impaciente para esperar a que se hiciera de noche, les puse las pilas y bajé al sótano para probarlos. (En las instrucciones se especificaba que no había que dirigirlos hacia un foco de luz, pues los prismáticos podían sufrir algún daño y, seguramente, los ojos también). Luego, los guardé de nuevo en su caja y no volví a usarlos; se quedaron en mi estudio, muertos de risa, junto con una caja llena de cables para el ordenador y otro montón de trastos que nunca utilizo.
A lo mejor, pensé, si el animal en cuestión —un perro, un gato, un mapache o lo que demonios sea— me ve sentado en el porche, no se acerca, así que metí una silla en el cuarto de los abrigos —una habitación no mucho más grande que un armario desde la que se puede ver el porche— y, cuando todo el mundo se fue a la cama, salí al porche a darle las buenas noches al Gato Negro.
La primera vez que lo vimos, mi mujer me dijo: «Ese gato es una persona». Y, en efecto, había algo en su enorme y leonina cara que recordaba vagamente a una persona: su ancha nariz negra, sus ojos verdes con motas amarillas, la amigable expresión de su boca (cuyo labio inferior seguía supurando).
Le acaricié la cabeza, le rasqué debajo de la barbilla y le deseé buena suerte. Luego, entré en casa y apagué la luz del porche.
Me senté en la silla, con la casa a oscuras y los prismáticos especiales para ver en la oscuridad en el regazo. Los tenía encendidos y de las lentes salían unos tenues rayos de luz verde.
Pasó el tiempo y todo seguía a oscuras.
Probé a mirar por los prismáticos, aprendiendo a enfocar y a ver el mundo en distintas tonalidades de verde. Descubrí horrorizado la ingente cantidad de insectos que pululan por mi casa de noche: la noche parecía una especie de sopa infernal llena de vida. Al cabo de un rato, aparté los prismáticos de mis ojos y me quedé contemplando las sombras azules y negras de la noche; maravillosamente vacía, serena y apacible.
Pasó el tiempo. Me costaba mantenerme despierto y de pronto noté que me moría por un poco de café y un cigarrillo, mis dos adicciones ya superadas. Tanto una cosa como la otra me habrían ayudado a mantenerme despierto. Pero antes de que el sueño ganara definitivamente la batalla, un maullido en el jardín hizo que me despertara de un salto. Con mano torpe, me acerqué los prismáticos a los ojos y me llevé una gran decepción al ver que no era más que Copodenieve, el gato blanco, que pasó por el jardín como un rayo de luz blanquiverde y desapareció entre los árboles que hay a la izquierda de la casa.
Empezaba a quedarme dormido de nuevo cuando me dio por preguntarme qué sería lo que había asustado a Copodenieve de esa manera y me puse a observar los al rededores de la casa con los prismáticos, buscando un mapache gigante, un perro o una feroz zarigüeya. Y, en efecto, algo se acercaba por el camino de entrada. Lo vi perfectamente a través de los prismáticos, tan claro como si fuera de día.
Era el diablo.
Hasta ese momento, nunca había visto al Diablo y, aunque he escrito sobre él en alguna ocasión, debo confesar que no creo en su existencia, salvo como una figura imaginaria, trágica y Miltoniana. Pero la figura que venía por el camino de entrada no era el Lucifer de Milton. Era el Diablo.
Mi corazón empezó a latir con tal fuerza que me dolía el pecho. Albergaba la esperanza de que él no pudiera verme, de que con la casa a oscuras y tras el cristal de la ventana, me encontrara a salvo.
La silueta parpadeaba y cambiaba según avanzaba por el sendero. De pronto era negra, con forma de toro, como una especie de Minotauro, y luego, esbelta y femenina, a continuación, se transformaba en un gato lleno de cicatrices, un gigantesco gato montés de color pardo, con el rostro desfigurado por el odio.
Para llegar al porche hay que subir unos escalones, cuatro escalones blancos de madera que están pidiendo a gritos una mano de pintura (sabía que eran blancos, pero a través de mis prismáticos se veían verdes). Al llegar a ese punto, el Diablo se detuvo y gritó algo que no fui capaz de entender; fueron tres o cuatro palabras, pero en un lenguaje de aullidos que ya debía de ser una lengua muerta cuando se fundó Babilonia y, aunque no entendí lo que decía, al escucharlo noté que los pelos de la nuca se me erizaban.
Luego, algo amortiguado por el cristal que tenía delante pero aun así audible, oí un bufido ronco, un desafío y —despacio y con paso vacilante— una silueta negra bajó los cuatro escalones del porche y fue al encuentro del Diablo. Últimamente, el Gato Negro ya no se movía como una pantera, el pobre renqueaba y caminaba con paso inseguro, como un marinero recién llegado a tierra después de varios meses en alta mar.
En ese momento, el Diablo tenía forma de mujer. Le susurró algo al gato, con voz zalamera, en un idioma que sonaba como el francés, y alargó un brazo hacia él. El gato le hincó los dientes, y los labios de la mujer se contrajeron en una mueca de dolor y escupieron al gato.
Entonces, la mujer miró hacia donde yo estaba y, si en algún momento había llegado a dudar de si era realmente el Diablo, en aquel momento me convencí: los ojos de la mujer me lanzaron unas llamaradas de rojo fuego, aunque a través de los prismáticos no las vi rojas, sino verdes. Y el Diablo me vio, al otro lado del cristal. Me vio perfectamente. De eso no me cabe la menor duda.
El Diablo se dobló y se retorció, ahora era una especie de chacal, una criatura de cara plana, cuello de toro y gigantesca cabeza, una alimaña a medio camino entre la hiena y el dingo. Decenas de gusanos reptaban por su sarnoso pelaje cuando subió los escalones.
El Gato Negro se abalanzó sobre él y, en cuestión de segundos, rodaron por el suelo, retorciéndose y moviéndose a tal velocidad que mis ojos no podían captar sus movimientos.
Todo esto en silencio.
De pronto, se oyó una especie de traqueteo por la carretera, al final del camino de entrada, pasó un camión; sus faros brillaban como dos soles verdes a través de mis prismáticos. Los aparté de mis ojos y ya no vi más que la oscuridad y el suave resplandor amarillo de los faros. Por fin, el rojo de sus luces traseras se perdió en la oscuridad.
Cuando volví a mirar por los prismáticos, no había nada que ver. Sólo el Gato Negro, que estaba en los escalones, con la mirada perdida en la distancia. Alcé un poco los prismáticos y vi algo que se alejaba volando —un buitre, quizás, o un águila— y desaparecía más allá del bosque.
Salí al porche, cogí al Gato Negro en mis brazos y lo acaricié, susurrándole palabras de agradecimiento y de consuelo. Maulló en tono lastimero cuando me acerqué, pero, al cabo de un rato, se quedó dormido en mi regazo. Lo dejé en su cesta y subí a acostarme, pues estaba rendido. A la mañana siguiente, vi que había manchas de sangre seca en mi camiseta y mis vaqueros.
Todo esto sucedió la semana pasada.
Eso que visita mi casa por las noches no viene todas las noches. Pero sí la mayoría: lo sabemos por las heridas del gato y el dolor que veo en sus leoninos ojos. Se ha quedado cojo de la pata delantera izquierda y su ojo derecho se ha cerrado para siempre.
Me pregunto qué habremos hecho para merecer al Gato Negro. Me pregunto quién lo habrá enviado. Y, egoísta y asustado, me pregunto cuánto tiempo más podrá resistir.


Mariangel

Alejandro Jodorowsky

Poemas de Alejandro Jodorowsky

enero 25, 2017


Hola! criaturitas de internet! estos días estuve leyendo algunos poemas muy hermosos y profundos de este artista Chileno, y quise compartirlos con ustedes, espero les gusten. Por cierto, el los publico via Twitter por eso no tienen titulo así que los enumere para ustedes.


I
Ya que has venido, poeta, enséñanos lo ilimitado.
Al exterior avanza como una res que llevan al matadero,
pero en el interior llénate de la fuerza ardiente del dragón verdadero.
Sin meta ni final, sé lo que sucede.
Volviendo a lo concreto, penetra en lo inefable.
Con la mente plena de luz da pequeños pasos, como si fueras siguiendo a un guía ciego.
Demuele tus muros conceptuales, libérate de las formas, absorbe todas las direcciones.
Que todos tus caminos se entrelacen en un solo camino.
Quedáte en el centro de tu alma, dale un tajo infinito a la materia densa, traspasa las fronteras del cosmos
Que ningún crítico altanero pueda definirte. Ofreciendo el aspecto de una nube muerta, disgrégate ante sus ojos.
De más en menos, te harás maestro invisible.
Podrás parecer una roca inmemorial, pero cuando quieran atraparte sólo encontrarán una corriente de aire que les volará el sombrero.


II
No me gustan las personas que se ocultan detrás de su cara.
Sobre alfombras de relojes corren guiados por un perro ciego.
Quiero saberlo todo, crear sin cesar, vivir en paz.
Quiero perder el nombre, la edad, las definiciones.
Quiero que mi piel sea multicolor y mis palabras balazos de azúcar.
Quiero ser invisible, para que mi sombra cese de sufrir.
No me gustan las personas que se ocultan detrás de su cara.


III
Por miedo a hogueras infernales o por codicia de orgasmos celestiales,
deja de afirmar que el nacimiento de tu alma sucede en el futuro.
Ahora es cuando debes convertir tu sufrimiento en arpa y
 Hacer fructificar tu saco de comienzos.
Acepta las leyes dictadas por anquilosados enjambres,
pero en tu mente y en tu corazón queda libre de pensar y amar lo que en ti florezca.
¡Sé lo que das y no lo que los otros quieren que conserves!
No te preocupes. Si hay un futuro blanco o un futuro negro,
no necesitas saberlo ahora.
No desdeñes el presente por un porvenir embozado.


IV
Tu verdadera patria es el universo.
Tu verdadera meta eres tú mismo.
Tu verdadero amor, el amor a la vida.
Tu verdadero poder, el poder ayudar.
Tu verdadera felicidad, amar lo que haces.
Tu verdadero trabajo, crear belleza.
Tu verdadera magia, desarrollar tu atención.
Tu verdadera acción social, sembrar conciencia.
Tu verdadera disciplina, domar a tu ego.
Tu verdadera generosidad, darte entera.
Tu verdadera valentía, dar pasos en el vacío.

Tu verdadera aventura, dejar lo seguro por lo incierto.


Mariangel.



Academia de vampiros

Reseña de "Academia de Vampiros"

enero 18, 2017

Resultado de imagen para vampire academy librosTitulo: Academia de Vampiros

Autor: Richelled Mead

Genero: Novela Juvenil

Editorial: Alfaguara

Paginas: 392 




SINOPSIS

Romance clandestino, una sociedad despiadada y rituales nocturnos de los que nadie puede hablar... todo esto ocurre en la Academia St. Vladimir. Alejada de todo, la Academia es un lugar donde los vampiros Moroi estudian las artes de la magia y los Dhampir –mitad humanos, mitad vampiros– aprenden a protegerlos.
Rose Hathaway es dhampir y los suyos no tienen permitido enamorarse, son exclusivamente guardianes y están obligados a protegerse continuamente de las mortales amenazas de los strigoi (los vampiros más violentos y peligrosos, los únicos que nunca mueren). Esto es un problema para ella cuando descubre que su tutor en la Academia de Vampiros va a ser Dimitri, por quien siente una extraña atracción. Además, el único rival a su medida es también el único que puede ayudarla a salvar a su mejor amiga.

OPINIÓN PERSONAL

Las historias de vampiros adolescentes jamas han sido algo por lo que yo haya enloquecido, no me llaman la atención, no las leo y generalmente me parecen muy básicas y un poco aburridas, aclaro que las historia de vampiros si me gustan, las de vampiros chupa sangre que dan miedo, donde hay mucho drama y un toque gótico, por lo que esta novela no fue algo que yo escogí  leer por mi propia cuenta, pero hace unos meses le prometí a una amiga que la leería y yo siempre cumplo mis promesas (Y eso que no soy una Lannister), y aprovechado que lo termine hace poco, me dije ¿Por que no hacer una reseña de el en el blog?.


Imagen relacionada
Academia St. Vladimir
Vampire Academy o Academia de Vampiros en español es el primer libro de una saga homónima de 6 libros, en el que la autora Richelled Mead ha creado un mundo donde existen varias razas de vampiros, los Moroi que son los vampiros propiamente dichos, los Dhampir que son semi-vampiros destinados a proteger a los Moroi, y los Strigoi la raza malvada de vampiros de esta historia, aunque no estoy del todo de acuerdo en eso de que si yo fuera dhampir mi único destino seria servirle de guarda espaldas a los Moroi, me parece un poco injusto pero esa es solo mi necia opinión al respecto.


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Rose Hathawey 
Rose Hathawey es quien será nuestra protagonista, una  dhampir de 17 años que tiene muy en claro cual es su rol de protectora, sobre todo porque su mejor amiga Vasilissa Dragomir es una de las princesas Moroi, ella ha perdido a toda su familia por lo que ahora es la ultima de su linaje y Rose esta totalmente comprometida a protegerla; algo que hace sumamente especial esta amistad es que Rose y Lissa tiene una especie de conección psíquica  que le permite a Rose  introducirse en la mente de Lissa y  poder ver y sentir todo lo que le este pasando a su mejor amiga. Durante los dos últimos años Rose y Vasilissa han estado fugadas de la Academia St. Vladimir que es donde ambas estudiaban y vivían, hasta que un nuevo guardián llamado Dimitri  logra llevarlas de nuevo a la academia y es aquí donde todo el trama y el misterio comienza ¿Porque se fugaron en primer lugar? ¿Que pasara ahora que han vuelto a St, Vladimir? ¿A que se debe la conección que tiene Rosse con su mejor amiga?

Los personajes son bastante sencillos pero bien desarrollados por ejemplo Rose es un personaje que definitivamente le da esencia a la historia por su personalidad sarcástica audaz y algo violenta pero definitivamente divertida y al ser ella quien narra todos los hechos hace del libro muchos mas entretenido.


Resultado de imagen para vampire academySi, a primera vista parece (y es) otro libro juvenil mas con los clásicos clichés de amores prohibidos, chica popular y malvada, chico misterioso y sexy, mejor amigo friendzoneado y ademas es predecible  pero tiene algo que te engancha y te hace seguir leyendo a pesar de todo,  tal vez sea  la forma que tiene nuestra protagonista "patea traseros" de relatar la historia o todo el misterio implícito del argumento, lo cierto es que terminas  sumergido en las cuatro paredes de la academia St.Vladimir. Es un libro muy fácil de leer,  esta bien escrito y eso se agradece, sus capítulos son cortos y llevan buen ritmo y ademas hay magia (literalmente hay magia)  y misterio.

Yo me sentí de 14 años otra vez leyendo vampiros adolescentes y eso me divirtio muchisimo, Si buscas un libro para pasar el rato, o quieres salir de una resaca literaria, te recomiendo este o si simplemente te gustan los libros de vampiros aquí encontraras un mundo nuevo con el que entretenerte y ademas ¡nadie brilla!


Por cierto, Ya existe una pelicula sobre este libro y creo que es una buena adaptacion, recoge la cosas importantes y los actores guardan cierto parecido fisico con la características que se mencionan en los libros, y ademas de los otros 5 libros que conforman la saga, esta historia contiene un Spin Off llamado Bloodlines con otros 6 libros mas, lo que quiere decir que tienen Vampiros para rato.


Mariangel