martes, 1 de septiembre de 2015

The Real Fangirl (Prólogo)









Prólogo.

En un mundo con tantas probabilidades de no tener ninguna posibilidad, es divertido ver como todos se preocupan por ser alguien, antes de que el tiempo se les pase entre los dedos del pie. Y no conformes con preocuparse por ellos y lo que no ha pasado, también se toman la dulce libertad, de decirte por lo que tu te tienes que preocupar.
Recuerdo cuando lo único que quería era brincar el los sillones de mi casa, pasar de uno a otro sin mas que hacer. Ojala el tiempo hubiera pasado en cámara lenta. Ahora es como estar con los pies descalzos a la orilla de un precipicio y contemplar la caída sin saber que pasa cuando tocas suelo.
Todas esas mariposas de las que hablan están presentes y la verdad es que no importa demasiado. Si solo cierras los ojos y saltas una vez mas como cuando eras niña, la verdad es que no importa demasiado. Cuando abres los ojos y te encuentras en tu habitación esperando que algo pase como has imaginado, la verdad es que no importa demasiado. No como cuando querías sentirte feliz por ninguna razón.
Ser alguien para sentir algo, y la verdad es que eso ya tampoco importa demasiado. Cuando ni siquiera te preguntas por qué estas aquí caminando en círculos como si fuera la gran cosa. Como si hubiera un solo dilema entre ser alguien o simplemente ser feliz.
"¿Moni, tienes ya todo listo?"
"¡Si má!"
"¡Entonces ven a comer!"
Termine de cerrar mi maleta y la deje en la cama. No pude darme la vuelta, no terminaba por despedirme de cada cosa en la habitación. Tome el celular y antes de poder sacar una lagrima, corrí bajando las escaleras. Una vez me dijeron que el mundo de afuera era una selva donde te despedazaban por cualquier cosa sin otra excusa de ser alguien.
Mamá le hablaba emocionada a papá. De vez en cuando entre sus muchas risas me miraba y yo sonreía. Mi hermano había quedado con su novia así que solo me mando un mensaje que decía; Suerte.
Tan emotiva fue nuestra despedida, que me alegre todo el camino a la universidad, solo de saber que no volvería a compartir el baño ni con él ni con nadie más.
Algo bueno en toda esta bomba de sentimientos. 

         

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